viernes, 4 de diciembre de 2015

Que me anime...






No me vuelvas a decir que me anime. No te atrevas a repetirlo.

Que todo irá bien...que hay que ser positivos. Que con esta actitud

no consigo nada.

Como si la actitud importara. Como si me hubiera servido alguna vez.


No se te ocurra decirme que me entiendes. Porque no tienes ni idea.

Que también lo has pasado mal y vendrán tiempos mejores.

Como si hubiera un futuro. Como si la realidad me dejara aliento para imaginar.


No me repitas que pida ayuda cuando sé que no me pueden ayudar porque si yo

no encuentro mi salida desde dentro nadie desde fuera va a encontrar la entrada.

Tú tampoco.

Quédate cerca, a mi lado. Cállate de una vez.



Y me lo diré yo.










6 comentarios:

  1. Shhh. A veces es difícil no decir las frases de siempre. Pero todo se aprende, verdad? Quizá va siendo hora de que aprendamos el porqué no debemos decir " No es nada" " Anímate" "..." Bonita manera de dar ese primer paso, Sofía.Enhorabuena,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se aprende, cierto, es cuestión de darse cuenta en el momento en que las vas a decir y si necesitas hablar, siempre cabe preguntar qué puedes hacer :)
      Gracias, Susi!!

      Eliminar
  2. aquí estoy...Donde lleven estos pasos...quiero estar!

    ResponderEliminar
  3. http://wristol.blogspot.com.es/2015/12/animoanimo-animo.html

    ResponderEliminar
  4. Me leíste el pensamiento. Gracias!!

    ResponderEliminar