lunes, 1 de febrero de 2016

Te voy a querer. No volveré a...






Te prometo que desde ahora te voy a querer. No volveré a llamarte imbécil, desastre, ni a gritarte que te está bien empleado, a ver si aprendes de una vez. Ya sé...que a buenas horas mangas verdes. Ojalá me perdones. Me he pasado mucho contigo. No sé si podré compensar todas las veces que no te he atendido, que escuchaba a todos menos a ti e incluso te hacía callar por miedo a que me dejaras en ridículo. Espero que nos quede tiempo para solucionarlo y dejarte que seas protagonista de nuestra historia.


Voy a cuidarte como te mereces; es momento de ocuparme de ti, de respetarte, de procurar que tengas tiempo a solas, que comas bien y descanses lo suficiente, que sueñes todo lo que quieras, que decidas cómo vivir...de que seas feliz. Al fin y al cabo, vamos a seguir compartiéndolo todo el resto de nuestra vida, y desde que nacimos me parece que la mayoría del tiempo he dirigido yo. Te cedo el mando, a ver qué tal nos va, ¿Sí?. Como tienes poca práctica seguiré pendiente cuando dudes, eso sí, sin broncas; ahora tendré paciencia... Por cierto, nos llamarán egoísta, nos mirarán raro y puede que perdamos amistades. No te preocupes: eso es que no eran amig@s. Los demás lo entenderán, e incluso puede que algunos aprendan a hacer lo mismo.


Venga, adelante, que tú puedes.


Fdo.:  la parte de ti que estaba equivocada.


miércoles, 27 de enero de 2016

Toma una llave



Espero que esté todo a tu gusto. He elegido cada detalle pensando en las cosas que te 
sacan una sonrisa y en las que te refugias cuando necesitas dejarte caer. En la estantería encontrarás todo lo que tengo para contarte; lee cuanto te apetezca....si quieres y te sirve, llévatelo contigo. 

Toma una llave. 

Puedes volver cuando quieras y quedarte un día, un rato, o para siempre. Quien venga contigo será bienvenid@. A veces no estaré. Algún día (espero que muy lejano) no volveré, así que te voy a pedir algo: cuídate como yo lo haría...como harías tú con las personas que adoras.

Y gracias. Mil gracias por haber pasado por aquí; por mi vida.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Que me anime...






No me vuelvas a decir que me anime. No te atrevas a repetirlo.

Que todo irá bien...que hay que ser positivos. Que con esta actitud

no consigo nada.

Como si la actitud importara. Como si me hubiera servido alguna vez.


No se te ocurra decirme que me entiendes. Porque no tienes ni idea.

Que también lo has pasado mal y vendrán tiempos mejores.

Como si hubiera un futuro. Como si la realidad me dejara aliento para imaginar.


No me repitas que pida ayuda cuando sé que no me pueden ayudar porque si yo

no encuentro mi salida desde dentro nadie desde fuera va a encontrar la entrada.

Tú tampoco.

Quédate cerca, a mi lado. Cállate de una vez.



Y me lo diré yo.